GESTACIÓN POR SUBROGACIÓN

María Brichette Uncal
Psicóloga Clínica

Cada vez son más las parejas heterosexuales que tienen que recurrir a la gestación por subrogación, para ampliar la familia. En el caso de los nuevos modelos familiares, la elección de esta forma de gestación, es aceptada con mayor facilidad, obviamente por su condición y mayor apertura a “lo diferente”. Me gustaría desde aquí aportar algunos matices, para ayudar a estos progenitores a conocer más de cerca, aspectos que les hacen dudar y donde el habitual desconocimiento les aleja de la realidad.

Hace ya más de un siglo era frecuente la figura del “ama de cría” en la lactancia materna, sustituyendo a la madre biológica o bien por carecer ésta de leche o por cuestiones sociales ya que en ciertas clases sociales no estaba bien visto dar el pecho a los bebés. Por eso, estos últimos podían compartir a una misma madre que los amamantaba y de mayores se identificaban como “hermanos de leche”.

Con el paso del tiempo se han descubierto leches de fórmula que complementan o sustituyen a la leche materna. La ciencia en este caso ha podido dar una alternativa a esta costumbre histórica.

Otro ejemplo podrían ser las incubadoras, que hoy en día a nadie sorprenden ni se cuestiona su importancia  a la hora de sustituir a la madre para el desarrollo del bebé. Pero ¿qué está sucediendo cuando una madre quiere REGALAR una gestación a un progenitor?

Quiero transcribiros los pensamientos y sentimientos de una madre, Cris, que llevó a cabo una gestación subrogada:

“Tengo 32 años, 2 hijos maravillosos de 7 y 9 años y un marido al cual adoro. Los momentos más felices en mi vida fueron los nacimientos de mi hija Carla y, posteriormente, mi hijo David. Ellos sirvieron para afianzar y consolidar más la relación con mi marido y mostrarnos la inmensa dicha que nos generaban  desde el día en que nacieron”.

“Esta inefable ventura que sentí ha sido el motor para superar dificultades que obviamente nos han ido surgiendo a lo largo de los años. Cuando una amiga de la infancia me comentó su tristeza al no poder tener hijos y que estaba buscando un vientre de alquiler, supe desde ese momento que yo sería la solución a su problema. Mi regalo sería ayudarle a que fuera madre como yo. En ese momento me hubiese ofrecido ¡ya!, pero quise comentarlo antes con mi marido y obviamente sopesar la reacción de mis hijos. El hecho de ayudar a alguien a conseguir su deseo me colmaba de felicidad. Yo llevaría a su embrión dentro de mí y lo cuidaría como si fuese mío”.

“Y de hecho así fue. El primer día que nos encontramos aún me emociono al recordarlo, nos fusionamos en un abrazo y estuvimos así mucho tiempo…cada semana nos llamábamos y más adelante recuerdo que hablábamos los tres, ella y yo… y el bebé. Yo me ponía el auricular en la barriga y le decía, ¿oyes a mamá? Te quiere decir algo. Ella le decía que lo quería y que se portase bien, que cuando creciese más cuidado con las pataditas…-que por cierto nunca noté, mientras disfrutaba de unos momentos preciosos-“.

“Cuando nació Marco, me queda la imagen de Alice con el bebé en su pecho, llorando de la emoción y, mientras lo abrazaba,  me lanzó una mirada…La paz, tranquilidad y felicidad que sentí en aquel momento era una sensación que me enorgullecía como persona y que me ha ayudado  mucho  en mi evolución personal.

Me vale este ejemplo para llegar a la conclusión de que a todos nos gusta hacer regalos, cumplir nuestros sueños…pero  ¿estamos preparados para ello? . Aquí es donde la Evaluación Psicológica nos ayudará a conseguir nuestro objetivo “vivir momentos felices”. Es necesario conocer las expectativas, actitudes y aptitudes respecto a la Subrogación. También habría que conocer el proyecto como tal, es decir, la motivación para ser padres, la toma de decisiones sobre la Subrogación, la adecuación de esa motivación a cada historia personal, el grado de realismo, la capacidad para resolver problemas…todo ello teniendo en cuenta el perfil psicológico de los implicados en el proceso. Tampoco podemos olvidar un examen exhaustivo de los vínculos que surgen a raíz de ponerlo en marcha.

Se está tratando de cambiar la figura del psicólogo para pasar de ser un “juez discriminatorio”, es decir, el que seleccionaba a los que eran idóneos para la Subrogación, a ser un “preparador” de los implicados en el proceso, para poderlo llevar a cabo. Se valora si en este momento concreto se es idóneo y si no lo es se trabajan las causas que lo impiden.

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Una respuesta a GESTACIÓN POR SUBROGACIÓN

  1. Aeges dijo:

    Es una practica que aunque hay un gran debate ético por detrás, puede ayudar a personas o familias a ser padres, ya que de otra manera les es imposible. Creo que debería haber mas “permisividad” para este tipo de personas. El llamado Vientre de alquiler es para muchas personas la única alternativa para poder ser padres.

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